Vive, piensa, siente y actúa en Equilibrio

Cambiando la visión de la vejez: ¿Qué nos pasa realmente cuando envejecemos?, ¿Cómo hacer de la vejez una etapa positiva y de crecimiento personal?

 

Vivimos en una sociedad enfocada en la juventud, por lo tanto, tendemos a evitar hablar de la vejez y cuando hablamos de ella o la palpamos lo hacemos desde una postura y una carga negativa constituida por el temor, la resistencia y la asociación de la senectud con la decadencia, la perdida de la vida y la muerte. Si se evalúa la vejez con los  valores que la sociedad más reconoce y aprecia, como la belleza, el éxito y la fortaleza siempre el saldo  para las personas de la tercera edad será desfavorable.

 

Sin embargo, a pesar de esa visión negativa hacia la vejez, todos deseamos alcanzarla. Es decir, es una etapa a la que la mayoría de nosotros aspiramos llegar, por que simboliza que hemos disfrutado el mayor tiempo posible de nuestra existencia. Tener la posibilidad de convertirnos en ancianos significa tener la oportunidad de vivir más y de retrasar nuestra muerte lo más posible. 

 

Personalmente, aunque mi ego se resista al paso del tiempo, no tengo ningún problema en tener que pagar con arrugas, canas y flacidez en mi piel a cambio de poder envejecer y vivir todo lo que mi cuerpo me permita. 

 

Sin embargo, más allá de los deseos personales que cada uno tenga ante el hecho de envejecer, las estadísticas mundiales ponen de manifiesto la necesidad de aumentar  el enfoque geriátrico en cualquier disciplina. Anteriormente, las personas no aspiraban a vivir muchos años, pero la tasa de personas de la tercera edad se incrementa día con día, así como también, la esperanza de vida.
Los avances tecnológicos y en medicina incrementan las posibilidades de llegar a disfrutar de más años.  Para 2050, se espera que la población  de más de 60 años llegue ser de 2 mil millones, un aumento bastante significativo, si consideramos que actualmente existen 841 millones de personas mayores de 60 años en el mundo.

 

Por eso es cada vez más importante, estudiar y dar importancia a la vejez, entender qué retos, qué cambios y qué características acompañan a este ciclo de la vida; y de qué manera podemos vivir para llegar envejecer de una manera  más activa y positiva. 

 

ESTEREOTIPOS SOCIALES ANTE EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO

 

Primero, hay que desafiar la visión, la carga negativa  y los estereotipos que siempre se le han dado a la tercera edad y al hecho de envejecer.  Como mencioné anteriormente, vivimos en una sociedad que valora la juventud, la salud, la belleza y todos esos valores e ideales sociales son un poco el antónimo de la vejez. Sin embargo, a pesar de que si, a mayores nos hacemos, más lineas de expresión, menos salud y menos fuerza tenemos, la vejez y la tercera edad están rodeadas de estereotipos que desencadenan actitudes negativas hacia las personas de la tercera edad y hacia el propio proceso de envejecimiento:

 

“La gente mayor sufre un deterioro en todos los niveles”, “la gente mayor esta sola”, “la gente mayor se siente triste y deprimida”, “la gente mayor es incapaz de hacer cosas o de aprender”, “la gente mayor necesita ayuda y pierde autonomía”, “Esta vieja o viejo,  por eso esta amargada(o)”.  Sin embargo, todas estas “descripciones”  pueden ser también referentes a personas jóvenes, hay personas jóvenes que están solas, que tienen o sufren deterioro físico por su estilo de vida, que están deprimidas y tristes, que son incapaces de hacer cosas o aprender y que están amargadas. Todas estas creencias que acompañan a la vejez no son realmente producto del proceso de envejecimiento, sino cuestiones más personales que las personas pueden experimentar según sus elecciones y su personalidad.  A continuación, habiendo aclarado que existen muchas creencias erróneas sobre el envejecimiento y muchas “características” que se adjudican a las personas mayores pero que realmente no son cuestión de la edad, te voy a hablar sobre los verdaderos cambios que acompañaban a la vejez y al proceso de envejecimiento. 

 

CAMBIOS EN LA VEJEZ Y EN EL PROCESO DE ENVEJECIMIENTO

 

En otras etapas del ciclo vital, existen ciertas similitudes o características propias de la edad que las personas experimentan en común. Por ejemplo, en la etapa de la pubertad o de la adolescencia se comparten: el proceso de cambios hormonales y el desarrollo de los órganos sexuales, la definición de la identidad personal, mayor interés y entendimiento con los pares, etc. Mientras que en la vejez ocurre totalmente lo contrario. El hecho de que cada individuo viva situaciones sumamente diferentes a lo largo de los años, genera que las personas tengan maneras muy diferentes y diversas de envejecer. Como lo menciona Fernández-Ballesteros en su estudio Psicología de la Vejez ( 2004), “los individuos llegan a esa etapa con muy distintos bagajes y experiencias debido no sólo al estado de su organismo en sentido biológico sino, sobre todo, de la historia de aprendizaje y de las circunstancias que les ha tocado vivir. En otras palabras, en la medida en que se incrementa la edad aumentan las diferencias existentes entre los individuos enjevecientes debido, lógicamente, a la diversidad de circunstancias y de contextos históricos vividos”.  Es por eso, que el envejecimiento, sus características y cambios psicológicos son muy variables de individuo a individuo. Sin embargo, podemos encontrar similitudes a nivel psicológico y social. 

 

CARACTERÍSTICAS PSICOLÓGICAS  EN LA TERCERA EDAD

 

A) CARACTERÍSTICAS Y CAMBIOS EN LA VEJEZ CON RESPECTO A LAS FUNCIONES COGNITIVAS:

 Entre los cambios más comunes y compartidos en la vejez, se encuentra el declive de la velocidad de respuesta en el procesamiento de la información. Este declive variará de persona en persona, según el estilo de vida y situaciones que cada una viva. En general, en la vejez se produce un enlentecimiento y una menor eficiencia de las funciones cognitivas. Por ejemplo, esta ralentización puede presentarse en forma de fatiga mental,  dificultades para concentrarse y dificultad para recordar.  

 

No obstante, no todo son pérdidas. Existen también cambios positivos y aptitudes que se adquieren con los años respecto al funcionamiento intelectual. Como el psicólogo Erickson refiere, las personas mayores ganan una cualidad y un atributo muy poderoso a nivel intelectual:  la sabiduría.

 

B) CARACTERÍSTICAS Y CAMBIOS EN LA VEJEZ CON RESPECTO A SUS FUNCIONES EMOCIONALES: 

Si, es cierto que las personas mayores viven situaciones de constante “pérdida”, por ejemplo:  la jubilación, la muerte de seres queridos y amigos o incluso de su pareja,  el nido vacío cuando los hijos se van y forman su propia familia, posiblemente enfermedades o dificultades físicas que antes no se tenían, mayor conciencia de la cercanía y la inevitabilidad de la muerte, etc. Y si,  ante la pérdida el ser humano puede reaccionar con malestar, frustración, tristeza, sufrimiento (aunque la respuesta emocional depende de la personalidad de cada individuo y de su capacidad aprendida para enfrentarse ante los cambios y las pérdidas). Sin embargo, una de las características a nivel emocional en la vejez, es que las personas mayores tienen mayor auto conciencia de sí mismos y de sus procesos emocionales, mayor auto-aceptación, mayor gratitud y capacidad de disfrutar de las cosas sencillas. La tendencia es creer que las personas mayores se encuentran deprimidas y se sienten solas, no obstante, varios estudios (Fernandez-Ballesteros, 2004) han comprobado que las personas mayores manejan de una manera más adecuada sus emociones y por lo tanto esta madurez emocional se ve reflejada en una mayor aceptación de las situaciones, en una mayor expresión de gratitud y felicidad y en una mayor capacidad para expresar sus emociones a los otros y mostrarse empáticos ante las emociones de los demás. 

 

CARACTERÍSITICAS Y CAMBIOS SOCIALES EN LA VEJEZ: 

 

En esta etapa, uno de lo cambios  y características principales a nivel social es que las personas tienen menor número de responsabilidades y por lo tanto mayor tiempo libre. El problema es que muchas veces la misma sociedad es la que los reduce o no genera espacios para que las personas mayores disfruten de esta etapa de mayor espacio y tiempo para el ocio, el autoconocimiento y la recreación.  Otra dificultad que enfrentan las personas mayores, es que a pesar de que tienen mayor tiempo, su mundo social posiblemente ha disminuido, pues no todos sus amigos, familiares y conocidos siguen vivos.

 

A nivel individual, su rol social también cambia. Por ejemplo, algunos podrán disfrutar de cuidar a los nietos y de  desempeñar otros roles dentro de la familia de menor presión y menor responsabilidad. O por ejemplo, aquellos que son viudos(as)  se enfrentarán a  socializar y a envejecer por su propia cuenta   a diferencia de quienes si vive aun su pareja, quienes tendrán que atravesar un proceso de reconstrucción de la relación. Es importante mencionar que todos  los cambios y características a nivel social, se ven influenciados por el nivel de independencia o dependencia que se tiene según el deterioro físico de la persona; a menor nivel de dependencia mayor capacidad de sociabilidad, a mayor nivel de dependencia menor capacidad de sociabilidad. 

 

A nivel grupal, uno de los mayores cambios y características de la vejez es la jubilación, y con ello los cambios que la persona vivirá en el nivel de actividad y participación social.  Las personas a veces viven tanto para su trabajo que no saben que hacer cuando les toca jubilarse. ¿Cómo ocupar todo ese nuevo tiempo libre? , ¿Cómo no paralizarse y hacer ahora todo eso que siempre se anheló? 

Como lo mencionamos anteriormente, hay un aumento del tiempo libre y con ello el individuo tiene que tomar la decisión de cómo quiere utilizarlo. Si este tiempo y esta libertad es bien aprovechada, la persona puede tener un cambio social positivo: juntarse con grupos de iguales y hacer actividades de interés (club de cine, jugar algún deporte, viajar, hacer actividades recreativas y/o culturales, etc.). Sin embargo, si a la jubilación no se le reemplaza con alguna actividad, puede generar un impacto negativo: un declive y/o un desajuste a nivel personal, sensación de no pertenecer o no ser útil, pérdida de la auto-valía y la autoestima, poca motivación y sensación de falta de metas y objetivo, etc. 

 

 

¿CÓMO ENVEJECER POSITIVAMENTE?

 

A continuación te doy algunos consejos para envejecer positivamente y disfrutar de esta etapa del ciclo vital:

  1. CUIDA TU CUERPO: Un cuerpo fuerte y sano te va a permitir vivir una vejez más plena y con menos limitaciones. Es muy importante llevar una alimentación completa y balanceada, tener una rutina de ejercicio y/o actividad física, así como intentar no tener malos hábitos (fumar, beber en exceso, etc.) y dormir y descansar lo suficiente. De esta manera puedes prevenir restricciones o dificultades a nivel físico como por ejemplo: la atrofia muscular, problemas de articulaciones, dificultades de flexibilidad, problemas de circulación sanguínea, etc. También puedes evitar enfermedades cardíacas y problemas óseos. A nivel emocional y mental un buen cuidado de tu cuerpo ayudará a que te sientas bien emocionalmente, a que te mantengas positivo(a) y a que la disminución de las funciones cognitivas no sea ni tan grave, ni severa. En general, cuidar tu salud y tu cuerpo es básico para  evitar el deterioro físico, mental y psicológico en la tercera edad. 

  2.  UTILIZA TU TIEMPO LIBRE DE MANERA SANA Y EFECTIVA: En la tercera edad es super importante que se utilice el tiempo libre de manera activa y positiva. No hay una actividad específica recomendada, simplemente que en base a tus motivaciones e intereses busques momentos y espacios de recreación: grupos de iguales con intereses similares, clubs o grupos de lectura, de ejercicio, de caminata, de ajedrez, de arte y cultura etc. Es muy importante que no te aísles, ni te vuelvas sedentario(a) e inactivo(a). Busca tener ciertas actividades en la semana, tanto individuales, como con otras personas, esto te ayudará a tener un mejor estado de ánimo, a seguir relacionándote y conociéndote, a sentirte útil, entretenido(a) y activo(a) y a seguir disfrutando de tu día a día, en general, a no envejecer tan rápido.

  3. ACEPTA EL ENVEJECIMIENTO Y LA ETAPA QUE TE TOCA VIVIR: Siempre lo digo, una de las cosas que más permiten que se disfruten los momentos, es la aceptación de las situaciones tal y cual son. No aceptar que cada día van pasando los años puede generarte un conflicto psicológico contigo misma(o) y con tu entorno y  con quienes te rodean. Acepta que ya no eres un(a) joven y que así como no vives la misma etapa, tus circunstancias también son diferentes. Disfruta de las ventajas y virtudes de este nuevo ciclo. Pensar en el pasado, desde la nostalgia de lo que ya no es, lo único que te va a generar será la perdida de tu presente, de la vida que si tienes. Identifica en esta etapa tus valores propios: toda esa experiencia, conocimiento y sabiduría que has ganado a través del paso de los años y del mismo proceso de crecimiento y envejecimiento;  y busca vivir desde  y a través de ellos, por ejemplo: busca compartir y enseñar esas experiencias, enriquece tus relaciones y ayuda a los demás a través de la transmisión  todo eso que sabes y que puede ayudar a tus seres queridos más jóvenes. Readáptate y conviértete en una persona digna de seguir siendo útil y valorada.

  4. CUIDA Y REESTRUCTURA TUS RELACIONES: En la vejez, es importante  seguir manteniendo relaciones afectivas positivas con quienes te rodean.  A pesar de ello, la forma en la que nos relacionamos en la vejez no es la misma, los roles, los deberes y el nivel de implicación cambia. Por ejemplo, es una etapa en donde  puede volver a darse una unión con la pareja, desde otra postura, desde una mayor cantidad de tiempo para compartir con el otro; también es importante que si tienes pareja en la vejez no límites tu vida íntima por los estereotipos propios de la edad, no descuides tu vida sexual y  sí así lo deseas, sigue fomentando una sexualidad sana.  Sigue participando en la vida de tus hijos,  pero ahora desde una postura de mutuo apoyo, también ahora te toca que te cuiden y te ayuden,  toca que no te hagas cargo de todo y delegues.  Igualmente, es importante que busques rodearte de gente de tu edad y que realices actividades que disfrutes o tengas grupos de encuentro que te permitan relacionarte con gente que se enfrenta a ciertos retos propios del envejecimiento para que así puedas ofrecer y obtener ayuda mutua y entendimiento. En general, las relaciones tanto con familiares como con otras personas, contribuyen, también, a generar un mayor bienestar en esta etapa. No descuides tus relaciones. 

  5. INTEGRA TUS VIVENCIAS Y EMOCIONES, NO DEJES NADA PENDIENTE: Utiliza esta etapa para integrarte y reconocerte.  Redefine quien eres, quien has sido y quien quieres seguir siendo el resto de tu vida. Utiliza ese mayor conocimiento sobre ti mismo y los demás para relacionarte de una manera más efectiva con quienes quieres, para hacer cierres, para dar las gracias  o para pedir perdón si tienes que hacerlo,  para dejar de cargar con enojos y rencores que ya no tiene caso seguir sintiendo, para decir aquellas cosas que no quieres que se queden sin decir. Pregúntate: ¿Qué ambiente emocional quieres vivir en esta última etapa? y ¿Qué ambiente emocional quieres dejar después de tu muerte? , ¿Qué te haría sentir orgulloso(a) hacer?  Y ¿ De qué te arrepentirías no haber hecho o dicho? 

  6. DENTRO DE LO POSIBLE, MANTÉN UN EQUILIBRIO ENTRE TU AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA Y EL APOYO EXTERNO:   Ahora también te toca que te cuiden y te apapachen, aprende a recibir y a delegar deberes. Posiblemente como mayor, has estado al tanto de otros, buscando cuidarlos, criarlos y protegerlos. En un inicio  puede ser raro que ya no hagas tanto por tus hijos como te gustaría y que ahora ellos busquen ayudarte en tu vida y tus deberes.  No te sientas mal, ni te minimices. Hazles saber que cosas quieres hacer por tu cuenta, pero se consciente de tus limitaciones y permite que te ayuden, ahora es tu momento de recibir. 

  7. ELABORA EL TEMA DE LA MUERTE: Más que verlo como un evento trágico, velo como una situación normal y natural que todos debemos enfrentar en algún punto. ¿Cómo quieres llegar a ella?, ¿Qué quieres hacer antes de que suceda?, ¿Qué cosas tienes pendientes?, ¿De qué cosas estas orgulloso y satisfecho? También, es importante que no solo te centres en el hecho de la muerte, sino en el hecho de la vida, que  seas capaz de reconocer todo lo que has podido vivir y hagas un recuento positivo de tu vida. 

  8. MANTÉNTE POSITIVO Y CUIDA TU ACTITUD:  La actitud cuenta muchísimo y a veces lo es todo. Si nos disponemos a pensar de manera positiva y a envejecer desde el optimismo,  el poder de nuestro pensamiento influirá en  nuestro estado de ánimo e incluso en nuestro cuerpo. Tienes el derecho a ser feliz y a ocupar y disfrutar el tiempo que te queda por vivir. 

 

En conclusión, es verdad que no nos han educado para enfrentarnos a la decadencia y a las limitaciones que trae consigo el paso de los años. Pero cada persona decide como enfrentar su vejez: por un lado,  enfocándose en el declive, viéndola sólo como un problema, desde la ansiedad, la incertidumbre  y la desesperación, o  por otro lado enfocándose en las ganancias acumuladas a través de los años y viéndola como la oportunidad de seguir viviendo de otra forma, de sacar el máximo partido de las propias capacidades y cerrar con broche de oro.  La tercera edad es una etapa para terminar de constituirnos como personas, es el punto más culminante. Es en esta etapa en donde las personas trascienden por que son conscientes de sí mismos, de sus relaciones, de lo que hacen y por que lo hacen y  en general logran una mayor consciencia y comprensión de la realidad de su existencia.


Recuerda que nunca es demasiado tarde para ser feliz y nunca se es demasiado grande o viejo para cambiar.  Feliz 28 de Agosto! Feliz día del abuelo!

 

 

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