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¡SI VAS A AMAR, AMA BIEN, AMA BONITO! : VÍAS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA RELACIÓN DE PAREJA SANA

 

Hace un par de días leí una frase con la que coincido totalmente: “Si tienes una relación, pero lo único que haces es llorar. Detente y hazte la pregunta: ¿Estoy saliendo con una persona o con una cebolla?  Yo no creo que el verdadero amor se deba de sufrir o significar un martirio. Tanto en mi experiencia personal, como en las de mis pacientes he comprobado que confundimos a veces la codependencia y las relaciones tóxicas con el amor. Sin embargo, amar es muy diferente,  amar es un arte que requiere de la convicción y la pasión por parte de dos personas de crear y construir un vínculo sano, libre y bonito, ese espacio de encuentro que los une y en él cual cada vez que acuden a ver esa obra de arte que han creado se sienten  en paz y seguros.  

 

Todos vamos aprendiendo a amar conforme vamos teniendo experiencias con los otros y relaciones; nuestra familia y nuestro entorno social son nuestro principal curso intensivo de amor. Y justo en este 14 de Febrero, en donde se celebra la Amistad, pero sobre todo el amor de pareja,  quiero aprovechar para  hablar de las vías en las que podemos construir una relación de pareja sana y aprender a amar bien, a amar bonito!

 

 

1Tener una buena relación con nosotros mismos es lo más importante:  Para sumar dos, primero tienes que ser uno.  Si no sabes establecer una relación con la persona más importante de tu vida: tu mismo, será complicado que establezcas una relación de pareja sana. Tengo muy presente en mi cabeza una frase que  escuche una vez…”Conviértete en la pareja que la pareja que deseas se merece”. Si quieres tener pareja, trabaja en tu interior para conocerte y encontrarte; si es necesario, adéntrate en tus modelos familiares de vinculación y en posibles conflictos y carencias pasadas, aprende a cubrir tus propias necesidades emocionales y luego reconstruye tu propio tipo y estilo para amar, para vincularte, para ser pareja. Como ya les he platicado anteriormente, yo llevé un proceso terapéutico  de 3 años y puedo decir que hay un antes y un después no solo en la forma de verme y relacionarme conmigo misma, sino también en mi forma de amar a los otros.

 

2. Para saber estar en pareja,  primero hay que saber estar solo:  En mi artículo sobre SOLEDAD POSITIVA, hablo de la importancia de dejar de satanizar la soledad, de las ventajas y ganancias que se tienen al estar solo, de la independencia emocional que se gana y de cómo influye positivamente haber estado solo a la hora de construir cualquier vínculo afectivo. Deja de huir de la soledad, aprende a estar contigo mismo. Estar solos nos enseña a no cargarle al otro nuestras responsabilidades, nuestros deseos y necesidades. Nos prepara para estar en pareja manteniendo nuestra individualidad.

 

 

3. Aunque suene irónico, los límites en el amor no separan, unen más: Justo como lo mencioné en el punto anterior, mantener la individualidad dentro de la pareja es básico y necesario. Esther Perel, experta en sexualidad y pareja, a quien he mencionado en varias ocasiones, refiere que si nos fusionamos dejamos de ser pareja, nos convertimos en uno. Dejar ser al otro en libertad y preservar nuestro espacio para ser, es la vía para un amor sano; lamentablemente y erróneamente se nos ha enseñado el ideal romántico en donde tenemos que tener los mismos gustos que nuestra pareja, terminar las frases juntos, tener los mismos hobbies, etc. 

Pero volvemos a lo mismo ¿Cómo vas a crecer si el otro no es diferente a ti? Las diferencias enamoran, son oportunidades de complementarse y crecer personalmente, de avanzar, de ser un equipo en dónde cada quien tiene cualidades y habilidades que aportan a la relación. Aprende a soportar las diferencias y a dejar de verlas como algo malo.

Estos límites interpersonales tienen que ser creados en conjunto, desde el mutuo acuerdo, en donde la confianza permite que el otro tenga un espacio que no tiene nada que ver con la pareja

 

4. Una comunicación clara y sincera nos permite crear vínculos basados en el cuidado de las necesidades y deseos de ambas partes: Desarrollar la habilidad de ser asertivos (Leer artículo sobre Asertividad: Expresando mis pensamientos y emociones efectivamente) y el no tener el temor a ser sinceros  permiten que resolvamos las diferencias y problemas en pareja. A través de la comunicación nos relacionamos con el otro, si nuestra comunicación cae en lo pasivo, es decir, por miedo se omite lo que se piensa y carece de sinceridad o por lo contrario, roza con  lo agresivo y el poco respeto al otro, nos aleja de nuestra pareja.

Es importante construir una comunicación que de lugar a la diversidad y a las diferencias personales,  hablar sobre lo que nos molesta sin furia,  dejar las indirectas o los comportamientos defensivos a un lado y no esperar que el otro adivine lo que sentimos o pensamos. Hablar, claramente y sin una carga emocional  negativa es imprescindible para amar bien.

 

5. Eliminar los estereotipos de amor y las creencias que fomentan relaciones desiguales: “No puedo vivir sin ti”, “Eres mi media naranja”, “Si de verdad te ama el sabe lo que estas pensando o  sintiendo”,  “Eres el amor de mi vida”, “Y vivieron felices para siempre”, “Si no discutes con tu pareja tu relación es sana”, “Si tenemos un hijo eso nos unirá más y solucionará nuestros problemas”, “Hasta que la muerte nos separé”, “Con mi amor la(o) cambiaré”.

Bien, pues aquí te digo que no hay ninguna investigación  con validez que confirme que tu corazón deje de latir  si tu pareja termina contigo;  no eres una fruta;  a menos de que seas pareja de Copperfield o de alguien con destrezas mentales superiores dudo que tu pareja pueda adivinar lo que sientes y piensas;  en la vida podemos a amar a varias personas y eso no tiene nada de malo, al contrario nos hace crecer y nos permite ser mejores parejas; Los niños no unen, al contrario, representa un reto importante poder criar a los hijos sin descuidar a la pareja, los niños requieren tiempo, dinero y mucha energía; nadie vive para siempre, la persona que más ha vivido  fue un Brasileño que llegó a los 131 años de edad y ni el vivió feliz para siempre; el amor no es suficiente para cambiar a las personas, las personas cambian  primero si tienen la convicción para cambiar, si van a terapia, no sólo por que se les ame…. etc. etc.

Los estereotipos de amor, los ideales románticos son una prisión, nos alejan de la realidad, del amor sano y bonito, del amor que entiende la imperfección y que no espera con brazos cruzados a que todo se de por la magia de Walt Disney, el amor se construye y se trabaja, requiere de la fortaleza de seguir siendo quienes somos y ser parejas dejando al otro ser quien es, es acompañar al otro, es compartir. Elimina estas creencias irracionales de tu cabeza, elimina los estereotipos del amor (leer artículo sobre el Efecto Negativo de los Estereotipos en el Amor), vas a amar más bonito!

 

6. Para construir un vínculo de pareja sano, se necesita de la cooperación y la participación de ambos: Una responsabilidad compartida, es decir, un equilibrio en la participación de cada miembro en la pareja, tanto a en lo económico,  lo emocional,  la comunicación, la organización del espacio común en el que coexisten o viven,  la crianza de los hijos, etc.   es básico para la salud de la pareja. Respeto los roles más tradicionales, sin embargo, la igualdad en el aporte dentro de la relación, brinda  igualdad en cuanto a lo que se recibe. Ambos estarán  más satisfechos, pues la presión no recaerá  solamente sobre uno.  De lo contrario, es estar jalando al otro, al final de cuentas es estar acompañado pero sentirse solo. Estar en pareja se trata de impulsarse mutuamente, no de sostener  o ser sostenido.

 

7. La importancia de la intimidad emocional en la pareja:  El afecto, la cercanía y la apertura  en una pareja es importante.  Conocer los sueños y temores del otro, ser apoyo cuando el otro lo requiere, ser el espejo que el otro necesita de vez en cuando para reconocerse a si mismo. Esto no significa, ni quiere decir que tengamos que saberlo todo, pero si lo importante, lo que mueve al otro y le da sentido a su vida, todo aquello que le nace compartirnos.  Es importante dar espacio a momentos de intimidad, no perderlos en el día a día, en la rutina, dándole más importancia a lo mundano.  No nos perdamos del rico mundo existencial que se produce dentro del vínculo de la pareja.

 

8. Una pareja sin sexo, es como unos tacos sin salsa picante: Pueden estar muy buenos, pero la salsa siempre le da más saborcito. Sin una vida sexual saludable, positiva  y satisfactoria es difícil que la relación funcione. Y a saludable y positiva no me refiero a que todas los días tu vida sea una peli porno; me refiero con saludable y positiva a dar espacio  continuo para el sexo, aprender a pedir  lo que te gusta y saber escuchar los deseos y placeres de tu pareja, pero sobre todo saber buscar soluciones a cuando se puedan ver perdidos tu y tu pareja. Busca entusiasmo en el placer, sal de la rutina de vez en cuando, experimenta,  pero manteniendo en mente que también el sexo casual y rutinario debe disfrutarse, no satanices todos aquellos encuentros que no son una película porno.

Desgraciadamente, los estereotipos sociales en cuanto al sexo también paralizan a muchas parejas y rompen vínculos: “Si te ama siempre tendrá ganas de sexo”, “ Si no lo hacen mucho es por que te es infiel”, “Si la frecuencia sexual disminuye, el amor también”, . Es totalmente normal que en la etapa de enamoramiento todo el mundo tenga más encuentros sexuales, ¿Qué otras cosas más había por hacer?,  pero cuando se empiezan a compartir gustos, hacer planes, disfrutar otros placeres, el sexo ya no es lo única fuente de satisfacción dentro del vínculo de la pareja.

Así que la tarea de las parejas es compleja, por un lado aceptar que la sexualidad dentro de su relación evoluciona y se transforma y jamás será como en el inicio (depende de la situación que tanto como pareja,  tanto como individuos estén viviendo y experimentando) y por el otro lado trabajar en conjunto para que esa transformación y evolución no signifiquen la desaparición,  para que pueda seguir existiendo el encuentro sexual placentero y positivo.

 

9. La curiosidad mató al gato, pero la curiosidad salva a la pareja:  Somos ingenuos y creemos que conocemos a nuestra pareja mejor que a la palma de nuestra mano y en ese momento  cuando la curiosidad muere, la pareja también.   No dejes de sentirte curioso, cada persona es un mundo en constante movimiento, no te relaciones con la imagen interior que te has ido formando de tu pareja, date la oportunidad de conocerla diariamente y reconocerla.  Descubre a tu pareja día a día.

 

10. Diseña tu propio estilo de pareja:  No hay ningún método único para construir una relación sana de pareja, hay vías, pero cada quién desarrolla un estilo propio que acomode a cada miembro.  Se realista, nada es perfecto, ni es un cuento de hadas; no te compares, no tienes que ser como tal o tal pareja. Busca crear una base sólida que después te permita crear un sentido de trascendencia mutua. Desarrolla tu propio lenguaje y rituales,  tu propio estilo de pareja.

 

11. Si es necesario, no dudes en pedir ayuda a un profesional: Todas las parejas atraviesan por periodos de crisis, malos momentos o retos,  en estos momentos es en donde puede ayuda la terapia de pareja para que recuperen la comunicación, la individualidad y los límites,  la curiosidad por el otro, se enfoquen en las soluciones y no en los problemas, hagan a un lado los estereotipos de amor que pudieran estarlos afectando, reformulen las reglas de pareja y retomen la responsabilidad que cada uno tiene para que la relación evolucione positivamente. (Leer: Irene ¿Qué psicólogo me recomiendas?)

 

12.  Las parejas sanas también saben cuando es hora de terminar:  A veces se cree que  a toda costa hay que preservar una relación y/o que la terapia tiene la finalidad de que las parejas sigan juntas, pero si lo has intentado todo y no llegas a acuerdos, a puntos intermedios, a puntos de conciliación de los derechos y necesidades del otro, hay que saber decir hasta aquí, por el amor que te tuve y me tuviste, por el amor que inclusive aún podemos sentir. Hay que aprender a reconocer cuando ya no queda más por hacer y que si de verdad te importa la otra persona y quieren lo mejor el uno para el otro,  lo mejor que pueden hacer es seguir cada uno su camino  y terminar sin dañarse. No te aferres, si el amor y las relaciones de pareja requieren esfuerzo constante, pero también deben de fluir y no significar una carga.

 

 

Así que recuerda ¡Si vas a amar, ama bien, ama bonito!

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